cel. 5 43-37-24 con Paty 5 57-25-21 con Marina
¡Hola! Mi nombre es Archie, soy un gato tipo siamés, con ojos azules y tengo aproximadamente 2 años; soy muy dócil, cariñoso y definitivamente muy buena compañía para las personas adultas, pues siempre he vivido entre ellas. Como quiero que me conozcas aunque sea un poco te voy a contar parte de mi historia: Era pleno verano, como a las 2:00 pm., cuando un niño nos encontró a mis otros dos hermanitos y a mi, recién nacidos, en un lote baldío, éramos tan chiquitos que aún teníamos los ojos cerrados, entonces, él nos puso en una cajita y nos llevó con su mamá; realmente no debió haber sido muy agradable pues llorábamos mucho, hacía mucho que no comíamos y teníamos mucho calor, tal vez por eso Marina decidió cuidarnos, empezando por ponernos en un lugar fresco y dándonos de comer leche del clavel con un gotero, pues como no teníamos a nuestra mamá, nos criaron con puro biberón. Sin embargo, y a pesar de todo, no nos quedamos tan tristes. En esa casa había ya un gato grande que se metía a la caja donde estábamos y nos limpiaba… era divertido porque nos seguía a todos lados e incluso nos separaba cuando comenzábamos a pelearnos. Pasó el tiempo y nosotros crecimos, por lo tanto fue necesario que nos buscaran un hogar, así que nos encontraron uno para cada uno de nosotros, con personas que realmente nos quisieran y nos cuidaran. Yo me fui con una señora que al tiempo se fue a Europa, ella dijo que alguien me iba a recoger, pero nadie llegó… Cuando se dio cuenta de eso Marina, fue a recogerme, pero ya no estaba, pese a ello, continuó yendo hasta que un día entró al patio y comenzó a llamarme… Después de varias veces escuchó un maullidito leve, ése era yo, que estaba en cuarto entre la basura, todo sucio y flaco, esperando aún a mi dueña. Al ver esto, Marina me llevó a su casa y me cuidó como antes; en una semana ya estaba otra vez gordito y bonito como ahora. El problema ahorita es que ella se mudó a otro lugar y ahí habita una persona enferma, a la cual le hacen mucho daños los gatos, por lo tanto, me encuentro de nuevo en búsqueda de un hogar en el que se preocupen por mí y me quieran tanto como yo estoy dispuesto a hacerlo. ¡Háblanos! |