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Por Magdalena López
Con ayuda de bastones y lazos, personal del Centro Municipal de Control Animal se enfrenta a la tarea de capturar perros callejeros por diferentes zonas de la ciudad.
En un recorrido realizado por este diario en Pórticos del Valle, se pudieron constatar los contratiempos que tienen que enfrentar para capturar a un can, que van desde batallar para lazarlo, recibir reclamos de los dueños, hasta una mordedura.
El supervisor de control animal, Héctor Manuel Torres Fernández Guerra, dijo que ellos se encargan de capturar a los animales de una manera humanitaria.
Agregó que esto quiere decir que no se van a utilizar instrumentos palos o piedras que puedan lastimar a los perros o animales.
“Tenemos bastones y los lazos, nosotros sabemos que el comportamiento animal es mucho muy predecible y obviamente al ponerle un lazo en el cuello el animal no te va a acompañar y se defiende y se resiste a donde lo quieras llevar”, comentó.
Pero sujetándolo del cuello, se busca que los operadores los tomen de la piel del cuello o de la grupa o del nacimiento de la cola para levantarlo y llevarlo al carro.
“Todo buscando la armonía, pero dentro de los riesgos que nos vamos a encontrar está el de mordedura, porque para manipular bien no pueden traer guantes lo suficientemente gruesos como para que el colmillo no traspase”, declaró.
Esto, dijo, se está considerando como normal al igual que algunas agresiones de algunos conciudadanos que no están de acuerdo con que se lleven a sus mascotas, pero ninguna de estas situaciones debe de trascender porque es algo que se está esperando que suceda.
En el caso de mordeduras al personal, se les envía a Servicios Médicos Municipales para que un médico los evalúe, levante un acta y se remita el caso al Instituto de Servicios de Salud (Isesalud), explicó.
Fuente: La Crónica.com
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