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El problema de los Animales Callejeros es de Nosotros. PDF Imprimir E-Mail
escrito por Gente por los Animales, A.C.   

El problema de los Animales Callejeros es den Nosotros.

Publicado en el Cactus. 20 de mayo del 2008. Mexicali, B.C.

Comencemos por el principio. En nuestra ciudad, como en muchas otras, no existe una cultura de respeto a los animales. Es común que cuando los niños quieren un perrito o un gatito se les consiga sin mayor problema y sin explicarles la responsabilidad que implica el tener un ser vivo a tu cuidado.
 
Es normal que crezcan viendo perros amarrados en la parte de atrás de su patio, sin sombra, sin agua ni comida; que vean como son maltratados por sus padres cuando hacen algo que les molesta; que sean testigos de como los dejan salir al parque a "hacer sus necesidades" y cómo les permiten entrar y salir de su domicilio sin correa ni supervisión.
 
Cuando eres aún pequeño sin ningún argumento te enseñan que los animales "bonitos" son aquéllos que tienen raza.
 
Es frecuente también que las personas abandonen a sus mascotas.
 
Es normal ver numerosos animales destripados en el pavimento.
 
Es común que cuando a las personas los molesta un perro o gato en su domicilio, simplemente estiren la mano para llamar a la "perrera" a que venga por ellos.
 
Es normal que la gente prefiera a los animales de raza que a los que no lo son.
 
Es común que la gente no quiera esterilizar a sus mascotas, mucho menos si son de raza.
 
Frecuente es que se deshagan de animales porque hacen hoyos, rompen cosas o son inquietos, sin detenerse a pensar que ellos necesitan ser educados para no hacerlo, y que los dueños deben aprender a ser más astutos que ellos para cercar el césped donde hacen hoyos, no dejar cosas a su alcance o sacarlo a pasear para que se les quite lo inquietos.
 
Es normal abrir el periódico y ver una lista enorme de gente que vende o regala animales sin fijarse siquiera en si son las personas adecuadas para ello.
 
Es común que la gente te diga que si no recoges o recibes a un animal, lo van a tirar o le van a hablar al Centro de Control, como si fuera tu culpa que ellos no hubieran esterilizado a sus mascotas.
 
No es raro escuchar hablar de personas que agarran a palos a los animales o los envenenan.
 
Tampoco es raro que haya gente que pelee animales por el placer de ganar y obtener dinero a cambio de las vidas de los animales que en su vida conocieron el cariño.
 
No es extraño que cuando los animales ataquen a las personas después de una vida de frustración, los satanicen y sacrifiquen, sin castigar a sus dueños.
 
Muy común es que maten cientos de animales al mes en las perreras y se permita sin control alguno que la gente siga reproduciendo a sus mascotas.
 
Es común que las personas prefieran no enterarse de las historias sobre cómo algunos de los animales fueron rescatados para evadir la realidad de la crueldad con que actuamos hacia ellos.
 
Normal es que las  personas prefieran deshacerse de sus animales de compañía sin saber su destino, antes que "batallar" con ellos.
 
La verdad en ocasiones no es grata; La realidad cruel. Aceptar nuestra responsabilidad es difícil. Sin embargo, debemos concientizarnos sobre la medida en que cada uno de nuestros actos ayuda o agrava el problema de los animales, que aún cuando son las víctimas de esta situación, no es de ellos, sino nuestro.

 
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